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sábado, 9 de marzo de 2013

The dark side of the moon.


The dog was starving, it has not tasted a snack since several days ago, and this winter has been especially hard. The small man who offered it a piece of meat did not seem like the rest of those children who shouted and pursued it throwing rocks. Then, as dog had to escape among the narrow alleys, with the tail between the legs and some another groan of pain, because some projectile had impacted full on its body, a body that was nothing more than a sack of skin and bones.
It approached cautiously, shivering and becoming as small as a small furry, brown ball trembling. It could smell the piece of meat which was offering, it was big, red, and  juicy, it was sure that only one piece was going to kill slowly  a little bit the hunger, in those long dark nights of winter, with the snow falling on the streets and without a gram of fat which isolated it from the cold sharp like a knife.
- Almost there!, just a little more...-thought for itself.
It stopped a short distance from the small human that was watching  it, it chewed three or four times and swallowed the piece of meat that slipped into its aching stomach, but almost automatically, instead of alleviating the terrible feeling of pain, this intensified, tearing inside and exploding as a big blinding ball in it brain. It trembled, shuddered overhead down and legs could not hold it any longer, falling on the pavement wet by the snow. It eyes opened as two windows that look out to nothing and there it saw  at his side, the small human, on his knees, with a red velvet on his face smile, while observing it with remarkable satisfaction and interest scientific, devoid of all compassion, looking at him smiling while all breath left it... (Cast in black).
There are times in which the relationships of children with animals don't happen in the way in which we all expect and small comment abuses with animals.
Defining characteristics of animal abuse.

But what is abuse? It is the first question  that we must ask to ourselves. Kaufmann (1999) tells us that it is up to the cultural point of view, for example a Zen Buddhist to kill a fly can constitute an abuse, while for us it may seem normal. Thus, from the cultural point of view, we accept or condemn certain practices depending on the status that has the animal (in our culture does not have the same status a hen to a dog).
Agnew (1998) gives us the defining characters of "animal abuse":
- It is socially unacceptable.
- It is intentional or deliberate.
- It is unnecessary.
How can we measure the animal abuse?
It is somewhat problematic, since in many countries it is not collected as a crime, in some only get to be an administrative fault. Anyway Ascione (1997) has developed a structured Protocol for interviewing children and adolescents, the IAAC, that attempts to quantify the abuses to animals by children, in terms of frequency, severity, chronicity, and level of empathy. This author using that tool documented that you between 14% and 22% of teens admitted to correctional institutions in Utah admitted to having tortured animals last year.
Is cruelty to animals an important indicator of possible cruelty to humans?

Manual of Diagnosis and Statistics of the Mental Disorders IV-TR (DSM-IV-TR) within the disturbing behavior and attention deficit disorders, including among the criteria for the diagnosis of antisocial disorder aggression toward people or animals; more specifically, it says that one of the criteria is the manifestation of physical cruelty to animals. The cruelty of animals is also an antecedent antisocial in the childhood and adolescence of subjects diagnosed with antisocial personality of the personality disorder. It is therefore of special attention the occurrence of such acts of abuse towards animals in childhood and adolescence, although Moffitt (1993) suggested that adolescents who exhibit antisocial behaviors may include one of the following two groups:
A) Limited to adolescence.
B) That persist throughout life.
Psychopathy and animal abuse.
A psychopath is a person with a disorder antisocial of the personality. According to Hellman and Blackman (1966) one of the characteristic signs at early ages of antisocial or psychopathic traits can be reduced to a triad characterized by bedwetting, animal abuse, and Pyromania.
In addition, one of the best known studies prepared by the FBI about serial killers, according to which 46% of these mistreated animals during adolescence, has been another in Catalonia in 2010, based on a sample of 50 subjects, of whom almost 24% were accused or convicted for serious crimes (violent) or in phase of enforcement of sentence for manslaughter, murder or attempted murder, and 6% for rape (in four cases, of 5 to 23 victims by perpetrator), obtained a triad enuresis-pyromania - cruelty to animals in 23.5% of the sample, with incomplete triad (one / two items) by 65%. If one considers only the cruelty to animals as isolated element, found in a 41.7% of the sample.
All this, leads us to the conclusion that a factor that is very important to keep in mind regarding a possible disorder antisocial personality, abuse to animals by children and teenagers.
Are you a psychopath?
I'll give you a couple of links on the "dilemma of the tramway" and the moral reasoning of psychopaths.
By the way and following the storyline is quite likely a psychopath to read this, since it is estimated that up to 5% of the population would be it!

martes, 5 de marzo de 2013

El lado oscuro de la Luna.



El perro se encontraba hambriento, hacía días que no probaba bocado y este invierno había sido especialmente duro. El pequeño humano, que le ofrecía un trozo de carne, no se parecía al resto de aquellos cachorros de hombre que gritaban y lo perseguían arrojándole piedras. Entonces, él tenía que escapar entre los callejones estrechos, con el rabo entre las patas y algún que otro gemido de dolor, debido a algún proyectil que impactaba de lleno sobre su cuerpo, un cuerpo que no era más que un saco de piel y huesos.



Se acercó cautelosamente, temblando y haciéndose tan pequeño como podía, una pequeña bola peluda, marrón temblorosa. Podía oler el trozo de carne que le estaba ofreciendo, era grande, rojo y jugoso, seguro que apagaba un poco el hambre que lo estaba matando poco a poco en esas largas noches oscuras de invierno, con la nieve cayendo sobre las calles y sin un gramo de grasa que lo pudiese aislar del frío afilado, como un cuchillo.



- ¡Ya casi estaba! Un poco más…- pensó para su interior.



Se paró a escasa distancia del pequeño humano que lo observaba, masticó tres o cuatro veces y engulló el pedazo de carne que se deslizó hacia su dolorido estómago, pero casi automáticamente, en vez de aliviarse esa terrible sensación de dolor, éste se intensificó, desgarrándolo por dentro y estallando como una gran bola cegadora en su cerebro. Tembló, se estremeció de arriba abajo y sus patas no lo pudieron sostener por más tiempo, cayendo sobre la acera mojada por la nieve. Sus ojos se abrieron como dos ventanas que se asoman a la nada y ahí lo vio, a su lado, al pequeño humano, de rodillas, con una sonrisa roja de terciopelo en su cara, mientras lo observaba con notable satisfacción e interés científico, desprovisto de toda compasión, mirándolo sonriente mientras todo aliento lo abandonaba… (Fundido en negro).

Hay veces en las que las relaciones de los niños con los animales no suceden de la manera en la que todos esperamos y los pequeños comenten abusos con  los animales.

Características definitorias de abuso animal.

¿Pero qué es abuso? Es lo primero que debemos preguntarnos. Kaufmann (1999) nos dice que depende del punto de vista cultural, por ejemplo para un budista zen el matar a una mosca puede constituir un abuso, mientras para nosotros nos puede parecer normal. Así, desde ese punto de vista cultural, aceptamos o condenamos ciertas prácticas dependiendo del estatus que tenga el animal (en nuestra cultura no tiene el mismo estatus una gallina que un perro).


Agnew (1998) nos aporta los caracteres definitorios de “abuso animal”:
  • Es socialmente inaceptable.
  • Es intencionado o deliberado.
  • Es innecesario.

¿Cómo podemos medir el abuso animal?

Es un poco problemático, ya que en muchos países no está recogido como delito, en algunos sólo llega a ser una falta administrativa. De todas formas Ascione (1997) ha desarrollado un protocolo estructurado de entrevista a niños y adolescentes, el CAAI, que intenta cuantificar los abusos hacia animales cometidos por niños, en términos de frecuencia, gravedad, cronicidad y nivel de empatía. Este autor utilizando esa herramienta documentó que entre un 14% y un 22% de los adolescentes ingresados en instituciones penitenciarias en Utah admitieron haber torturado animales el año anterior.

¿La crueldad hacia los animales es un importante indicador de la posible crueldad hacia los humanos?

El Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales IV-TR (DSM-IV-TR) dentro de los trastornos por déficit de atención y comportamiento pertubador , incluye entre los criterios para el diagnóstico del trastorno disocial la agresión hacia personas o animales; más específicamente dice que uno de los criterios es la manifestación de crueldad física contra los animales. La crueldad de los animales es también un antecedente disocial en la infancia y la adolescencia de sujetos diagnosticados con trastorno de la personalidad antisocial de la personalidad. Por tanto es de especial atención la ocurrencia de tales acciones de abuso hacia los animales en la infancia y en la adolescencia, aunque Moffit (1993) sugirió que los adolescentes que muestran comportamientos antisociales se pueden incluir en uno de los dos siguientes grupos:
 
A) Limitados a la adolescencia.
B) Los que persisten durante toda la vida.

Psicopatía y maltrato animal.

Un psicópata es una persona con  un trastorno antisocial de la personalidad. Según Hellman y Blackman (1966) uno de los signos característicos a edades tempranas de rasgos psicopáticos y/o antisociales se pueden  reducir a una tríada caracterizada por enuresis, maltrato animal y piromanía. 


 Además, de uno de los estudios más conocidos elaborado por el FBI sobre asesinos en serie, según el cual un 46% de estos maltrataba animales durante la adolescencia, se ha realizado otro en Cataluña en el 2010 ,basado en una muestra de 50 sujetos, de los cuales casi el 24% estaban acusados y/o condenados por delitos graves (violentos) o en fase de cumplimiento de sentencia por homicidio, asesinato o asesinato en grado de tentativa, y el 6% por violación (en cuatro casos, de 5 a 23 víctimas por agresor),se obtuvo una tríada enuresis-piromanía-crueldad con animales en un 23,5% de la muestra, con tríada incompleta (uno / dos ítems) en un 65%. Si se considera sólo la crueldad hacia los animales como elemento aislado, la encontramos en un 41,7% de la muestra. Lo que nos lleva a la conclusión de que un factor importantísimo a tener en cuenta en relación a un posible trastorno antisocial de la personalidad, el maltrato a los animales por parte de niños y adolescentes.

¿Eres un psicópata?

Te pongo un  par de enlaces sobre el “Dilema del Tranvía” y el razonamiento moral de los psicópatas. 


¡A propósito y siguiendo el hilo argumental es bastante probable que algún psicópata lea esto, ya que se estima que hasta un 5% de la población lo sería!
 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Perros como terapeutas.


Muchas son las bondades que la Ciencia ha redescubierto y nosotros ya intuíamos, sobre lo que nos aportan los perros en nuestras vidas.
 Entre algunos de estos beneficios podemos citar los siguientes:
-Potenciador de la Autoestima y Confianza en sí mismo.
-Fuente de Contacto Físico.
-Fuente de Afecto y Aceptación sin límites
-Objeto transicional.
-Facilitador social.
-Elevadores de nuestra Tasa de Aptitud.
-Estímulo multisensorial.
-Catalizador de interacciones entre humano-animal.
- Fuente de Tranquilidad y Atención.
- Elemento no Amenazador y Compañero de Juego.
- Potenciador del Aprendizaje.
- Modelo.
- Cómplice.
- Reforzador de Conductas.
-Catalizador de emociones.

No me explayaré ahora sobre cada uno de estos puntos, no es mi intención por ahora, sólo quiero enumerarlas.
Ahora que sé lo que me pueden aportar a mi vida, mi pregunta es: ¿Soy consciente de lo que significa tener un perro?, ¿qué raza y tipo elijo?, ¿cuáles son sus necesidades?...
En primer lugar y empezando por el final, tenemos que saber que un perro es una responsabilidad de por vida. Una responsabilidad no es algo malo, pero sí implica compromiso. El perro va a necesitar unos cuidados veterinarios, una alimentación adecuada y lo que casi se nos olvida siempre: TIEMPO. ¿Y por qué es tan importante el tiempo? Pues porque los perros necesitan predictibilidad, es decir, una rutina.
 Si no eres capaz de darle una rutina empezarán los problemas de conducta de tu perro. Por lo contrario si eres capaz de brindarle eso, tendrás la mitad del camino andado y con un poco de ayuda de un educador, tu perro será un terapeuta excelente. Recuerda: TIEMPO.

En segundo lugar hablaremos de la elección del ejemplar y la raza. Con respecto al tamaño del ejemplar, son preferibles los de tipo mediano/grande, ya que resisten más las manipulaciones incorrectas (un Yorkshire es un peligro en manos de un niño poco cuidadoso).
 Entre machos y hembras, yo personalmente tengo predilección por las hembras, pues las considero más receptivas y fáciles de educar (es tan sólo una predilección, ya que los perros y perras de terapia suelen castrarse, por lo que si aducimos problemas de agresividad dependiente del sexo, quedan minimizados por la castración).
Si hablamos del temperamento del perro, necesitamos un animal de una reactividad media, que puntúe bajo en agresión y alto en facilidad para aprender. Nadie quiere un perro saltando sobre sillas y mesas, que muerda y sea incapaz de aprender lo más mínimo o esté dormido todo el día sin apetecerle mover el rabo.

Y ahora, ya metidos en el tema, vamos a la manzana de la discordia: la RAZA. He visto terapeutas caninos de todas las razas; desde San Bernardos, pasando por Pit Bulls, para llegar a Golden Retriever. De todo lo que he visto me quedaría con los labradores, aunque las demás razas hagan también su papel a la perfección; y es que hoy en día los perros casi no se seleccionan en base a una función a desarrollar, por lo que algunas fuentes nos dicen que sólo un 40% de los ejemplares de una raza estarían dentro del estándar caracterológico fijado para ella.
Sin embargo, todo hay que decirlo, es más fácil encontrar un buen perro de muestra si nos hacemos con un Setter Inglés que si nos hacemos con un Mastín Español. Por todo lo expuesto un buen lugar en dónde hallar a nuestro terapeuta peludo sería dentro de la raza de los Labradores Retriever, pues en principio si no eres un “perrero” experimentado no te dará problemas, pero no descarto a ninguna raza porque siempre en terapia trabajamos con un determinado ejemplar, no con un grupo racial.

Si quieres profundizar más en el tema, o tienes alguna consulta, te puedes poner en contacto conmigo.